Un mensaje amenazante enviado a varios correos de la Universidad de Cartagena generó preocupación entre integrantes de la comunidad educativa y puso nuevamente sobre la mesa la importancia de hablar de salud mental y prevención.
En el correo, una persona que aseguró haber sido estudiante de la institución manifestó haber experimentado sentimientos de exclusión y soledad durante su paso por la universidad. El remitente posteriormente realizó graves amenazas contra estudiantes y profesores.
Hasta el momento, las autoridades deberán establecer quién está detrás del mensaje, verificar su autenticidad y determinar si existe un riesgo real o si se trata de un posible montaje.
Más allá de la investigación, especialistas y profesionales de la salud mental han insistido en la importancia de prestar atención a señales como el aislamiento, la desesperanza y cambios importantes en el comportamiento, especialmente cuando afectan la vida cotidiana.
Sin embargo, es fundamental aclarar que tener depresión u otro problema de salud mental no significa que una persona sea violenta. Relacionar directamente los trastornos mentales con conductas violentas puede aumentar el estigma y dificultar que quienes necesitan ayuda busquen acompañamiento.






