Si hay algo que caracteriza a Silvio Carrasquilla es ser buena persona y eso lo ha llevado además de su inteligencia y preparación a conseguir grandes espacios de la política colombiana.
Su reciente derrota a la cámara de representantes deja una enseñanza, “al que le van a dar le guardan”, dado que una vez Carrasquilla perdió empezó a trabajar por una nueva meta y son metas que siempre ha tenido en la vida ir más allá de lo que tiene.
De ser abogado a ser alcalde de Turbaco, de ser alcalde a pasar a un reality de supervivencia “El Desafío”, de salir de allí a ser representante a la cámara en varios periodos
y ahora ocupar uno de los mejores puestos quizás en toda su carrera ser magistrado del Consejo Nacional Electoral, un premio a la perseverancia.
Silvio demuestra que si se quiere se puede y no hay que dejar al lado al caballo político “Lidio García”, que lo apoya en todos sus procesos y que juntos han conseguido trabajar muchos años por Bolívar y el país.






