Escenas de gran impacto se registran en los alrededores del Puerto de Gyirong, en la frontera entre Nepal y China, luego del desbordamiento del río Bhote Koshi, que dejó a su paso una estela de lodo, destrucción y ruinas.
Las imágenes muestran la magnitud de la emergencia: zonas completamente cubiertas de barro, estructuras afectadas y corrientes de agua que arrastraron todo a su paso.
En medio de este panorama, varios habitantes se arriesgaron para ingresar a las áreas devastadas e intentar recuperar pertenencias, enseres y documentos importantes, pese al peligro que representaban las aguas turbulentas y las condiciones del terreno.





