Las autoridades mantienen este miércoles 23 de septiembre el operativo para controlar y extinguir el incendio forestal que se inició el pasado sábado en el cerro San Marcos, una zona montañosa cercana al centro histórico de Villa de Leyva, Boyacá.
De acuerdo con el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), seis helicópteros continúan apoyando desde el aire las labores de atención de la emergencia. Hasta el momento se han realizado 119 descargas de agua y cerca de 250 personas participan en las labores de control.
La entidad informó que aproximadamente el 78 % del incendio se encuentra bajo control, mientras que el área afectada preliminarmente asciende a 1.340 hectáreas.
El operativo cuenta con la participación del Cuerpo de Bomberos, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Defensa Civil y la Cruz Roja, que adelantan acciones tanto por tierra como desde el aire para contener los diferentes frentes del incendio.
Como parte de la respuesta a la emergencia, la UNGRD destinó además 3.000 millones de pesos para fortalecer las operaciones aéreas de control y extinción.
Preocupa afectación de fuentes de agua
Uno de los principales focos de preocupación de las autoridades y habitantes de la zona está relacionado con los posibles impactos sobre los nacimientos de agua y acuíferos ubicados en el área afectada.
Las llamas alcanzaron sectores de fuentes hídricas, entre ellos el acuífero principal que abastece a la vereda y al municipio de Sáchica. También se encuentran en riesgo fuentes ubicadas en La Castellana, Aqua Palma, la quebrada San Francisco, La Mesopotamia, La Colorada y Chaina.
El incendio comenzó alrededor de las 2:00 p. m. del sábado 19 de septiembre, en el sector de La Marmolera, al pie del cerro San Marcos. Para el mediodía del domingo, el fuego ya había consumido cerca de 180 hectáreas y las llamas alcanzaban hasta 30 metros de altura.
Según información preliminar entregada por las autoridades y el Ministerio de Ambiente, existen indicios de que el incendio habría sido provocado. Las condiciones secas, las altas temperaturas y los fuertes vientos contribuyeron a la rápida propagación del fuego.





