El alcalde, Dumek Turbay, acompañó la puesta en servicio del tramo comprendido entre la tienda D1 y el edificio Porto Marine, donde se desarrollaron trabajos hidráulicos de gran complejidad y se reconstruyó la vía con un nivel más alto en puntos estratégicos. La intervención no consistió únicamente en renovar el pavimento: debajo de la calle quedó instalada parte de la infraestructura que permitirá recoger y conducir las aguas lluvias hacia el sistema de bombeo.
Uno de los componentes centrales de este frente es el llamado tanque tormenta, una estructura que recogerá las aguas acumuladas en las calles y las conducirá hacia las estaciones de bombeo contempladas en el proyecto.
Su instalación exigió demoler el pavimento existente, excavar a más de dos metros de profundidad, controlar el nivel del agua subterránea y mejorar el suelo antes de instalar las tuberías. En el tramo habilitado se instalaron cerca de 190 metros lineales de tubería de 1,5 metros de diámetro, con piezas de seis metros de longitud, que posteriormente se conectarán con las estaciones de bombeo.
En el tramo entregado también se hizo la reconstrucción del pavimento con una elevación del nivel de la vía en puntos críticos, como en la curva de entrada a la Base Naval, la cota pasó de 0,19 a 0,70 metros sobre el nivel del mar, con el objetivo de orientar la escorrentía hacia las canaletas y evitar que el agua permanezca acumulada en la calzada.
De igual manera, en este frente de trabajo se construyeron más de 200 metros lineales de pavimento nuevo, se ejecutaron bordillos, andenes y accesos a edificaciones y a la Base Naval, junto con la siembra de especies vegetales y el mejoramiento de jardines y zonas aledañas.






