Cartagena vivió un martes sangriento con tres asesinatos a manos de sicarios ocurridos en menos de 24 horas, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad en la ciudad. Los hechos se registraron en las escaleras del Centro Comercial Gran Manzana, en la entrada del barrio Los Caracoles y en el sector de El Pozón, generando pánico ciudadano y una fuerte percepción de inseguridad.
Ante esta situación, el alcalde Dumek Turbay envió un mensaje a través de sus redes sociales en el que reiteró el compromiso de la Administración Distrital para combatir la criminalidad, aunque advirtió que las capacidades locales se han vuelto insuficientes frente al fenómeno.
“Hoy asesinaron a tres en Cartagena, ¿y dónde está el alcalde? Aquí estamos, dando la cara. Ni negamos el flagelo, ni tampoco los esfuerzos que hacemos para garantizar la tranquilidad de los cartageneros. Pero hay que poner todo en contexto: Colombia vive desde hace años una guerra por el control de las economías ilegales entre bandas criminales y disidencias”, señaló.
El mandatario explicó que la violencia ligada al narcotráfico ha migrado de las zonas rurales a las ciudades, impactando con fuerza a Cartagena por su condición de puerto estratégico. Asimismo, relacionó los recientes homicidios con las incautaciones de droga, subrayando que en muchos casos los sicariatos son retaliaciones directas.
Turbay hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que fortalezca la política antidrogas y brinde mayor respaldo a las autoridades locales. “Necesitamos una política antidrogas más contundente y menos complaciente. Cartagena no puede enfrentar sola un problema que trasciende lo local”, afirmó.