Cada primero de noviembre, en los últimos 30 años, se realiza en Cartagena de forma ininterrumpida una celebración en donde niños, jóvenes y adultos se reúne en torno a una olla para preparar un sancocho comunitario.
Se trata del ‘Ángeles Somos’, una tradición que tiene sus orígenes en la religión católica que germinó en contraposición al «Día Oscuro o Halloween», pero que también guarda aspectos de la época medieval en relación a sus raíces con el campo y los ciclos de la tierra. Pero, con el tiempo, esta celebración fue adaptándose a las necesidades, donde contrario a otros países donde se homenajean a los difuntos, en esta que particularmente se realiza en Cartagena se exalta la vida y valores como la solidaridad y fraternidad.
Desde tempranas horas de la mañana, en cada rincón de Cartagena se oye al son del retumbar de las tapas, calderos y olla, un estribillo muy particular: «Ángeles Somos, del cielo venimos, pidiendo limosna para nosotros mismos / Tintirilillo, tintirilillo, cinco pesos pá mi bolsillo / No te lates, no te lates, saca el bollo del bollo del escaparate / No te rías, no te rías que mochila está vacia / No te escondas, no te escondas, que te damos con la onda».




