Agentes de la policía y el FBI, arrestaron a los padres de un adolescente de 15 años que ejecutó un tiroteo en la Oxford High School en Michigan. El arresto se da tras ser inculpados de homicidio involuntario por comprar el arma usada por el menor en el ataque.
La masacre dejó un saldo de cuatro estudiantes muertos, de edades entre 14 y 17 años y otros seis resultaron heridos junto con un maestro.
Los padres están acusados cada uno de cuatro cargos de homicidio involuntario, lo que conlleva una pena de hasta 15 años de prisión. El arma era un regalo de Navidad anticipado para su hijo.
De acuerdo con las investigaciones, el padre James Crumbley había comprado la pistola semiautomática que usó su hijo, una Sig Sauer de nueve milímetros, cuatro días antes de la tragedia, en la jornada de grandes descuentos del Black Friday.
Tras la compra, Ethan Crumbley, publicó una foto de la pistola en Instagram con el mensaje de “Acabo de recibir mi nueva belleza hoy”, junto a un emoji de corazones.
Días después, Jennifer Crumbley difundió imágenes en redes sociales señalando que su hijo estaba “probando su nuevo regalo de Navidad”.
El día del tiroteo, directivos de la escuela citaron a Ethan junto con sus padres debido a que una maestra encontró en el escritorio del joven, un dibujo de una pistola con las frases “Sangre por todas partes”, “Mi vida es inútil” y “El mundo está muerto”.
Las autoridades de la escuela dijeron a los padres que debían llevar al joven a terapia dentro de las siguientes 48 horas. La fiscal del condado de Oakland, Karen McDonald dijo que los padres se resistieron a llevar a su hijo a casa y éste regresó a clase. Al rato, el joven entró al baño y salió luego con su pistola, que llevaba en su mochila. Disparó al menos 30 balas.
El adolescente, se entregó a la policía sin ofrecer resistencia y fue acusado de “asesinato” y “acto terrorista”. Podría pasar el resto de sus días en prisión, ya que está siendo procesado como mayor de edad.







