La ciudad de Cartagena enfrenta actualmente una alta afluencia de pacientes en clínicas, hospitales y centros de salud, debido al aumento significativo de enfermedades virales. Síntomas como vómito, diarrea, fiebre, congestión nasal, dolor de cuerpo y malestar general han llevado a un uso masivo de los servicios de urgencias, generando un colapso en la atención médica.
Esta situación ha evidenciado las limitaciones estructurales y de personal que afrontan varios centros asistenciales para dar respuesta oportuna y adecuada a la demanda creciente de usuarios, lo que compromete la calidad en la prestación del servicio de salud.
La comunidad médica ha hecho un llamado a la ciudadanía para que, en caso de síntomas leves, acuda primero a los centros de atención primaria o consulte con su EPS, con el fin de descongestionar las urgencias y permitir la atención prioritaria de los casos más graves.
Asimismo, se hace un llamado a las autoridades locales y departamentales del sector salud para reforzar los equipos de atención médica, mejorar los canales de orientación al usuario y fortalecer las campañas de prevención ante posibles brotes virales.
Desde diferentes sectores sociales y ciudadanos, surge la inquietud:
¿Están las clínicas, hospitales y centros de salud de Cartagena en capacidad de garantizar una atención médica oportuna y de calidad ante este panorama?






